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Palabras de la Cónsul Liliana de Torres-Muga en actividad cultural por Fiestas Patrias. Local del Consulado del Perú en Amsterdam, 28 de Julio de 2009

                                    
Reverendo Padre Theo Beusink, Fundador y Director de la Casa Migrante,
 
Señora Profesora Ada Berrocal Moscoso, Directora del Colegio Perú,
 
Señora Licenciada Vilma Munive de Strang, Presidenta de la Asociación Perú-Holanda,
 
Señora Doctora Aurora Ruiz Rosado, Presidenta del Consejo de Consulta,
 
Señora Carmen Valverde, Presidenta Fundadora de la Hermandad del Señor de los Milagros de Amsterdam,
 
Honorable señora Connie Tubée, ex-Cónsul de Holanda en Arequipa,
 
Amigos participantes en el rally ciclístico 2008 "Andean Trail", 
 
Alumnos del Colegio Perú y sus queridos padres,
 
Queridos colegas de nuestra Embajada en La Haya,
 
Amigos todos del Perú, de Holanda, y de otros paises:
 
 
Primeramente, deseo agradecer al Reverendo Padre Theo por la Bendición que nos acaba de impartir y por sus esclarecidas palabras sobre el Perú, en nuestro Aniversario Nacional, en las que destaca la importancia de la unión y del amor.  Como sabemos, el Padre Theo es el Director Fundador de la Casa Migrante en Amsterdam, donde encuentran apoyo muchos extranjeros que se hallan en apuros.
 
Para el Consulado y el Colegio Perú, que dirige la Profesora Ada Berrocal Moscoso, es muy grato llevar a cabo esta actividad, hoy 28 de Julio, Día de nuestra Fiesta Nacional. 
 
Muchas gracias a todos ustedes por asociarse a esta fecha tan significativa para el Perú.  La celebramos haciendo una exposición sobre el Perú, para amarlo más, como dice el lema de nuestro Colegio. 
 
El año pasado un entusiasta y valeroso grupo de deportistas recorrió el Perú en bicicleta entre nuestras fronteras con Ecuador y Bolivia.  Fueron dieciocho ciclistas, la mayoría de Holanda.  Había también una señorita de origen peruano, así como personas de Bélgica, Canadá, República Checa, Francia e Irlanda. 
 
Pero ese audaz grupo no sólo atravesó el Perú de Norte a Sur.   El trayecto lo iniciaron en la mitad del mundo, sobre la línea ecuatorial, en la ciudad de Quito, y, once mil kilómetros y cuatro meses y días después, lo terminaron en Ushuaia, que es la ciudad que se halla más al Sur de nuestro Planeta, en la Patagonia, Argentina.
 
En ese largo peregrinaje, o "pedaleaje", unieron Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina.
 
A su raudo paso a lo largo de ese prolongado camino, que muchas veces se confundía con el Camino de los Incas,  se elevaron en ciertos tramos hasta los cinco mil metros sobre el nivel del mar.  Dejaron siempre por doquier un sentimiento de fraternidad, cordialidad, simpatía, generosidad.
 
Hace varias semanas conversé con Susana, quien es la joven holandesa de origen peruano que participó en esa aventura ciclística.   Le propuse que ella y sus compañeros de peripecias compartieran con nosotros ese epopéyico viaje sobre dos ruedas.
 
Susana aceptó complacida y aquí la tenemos, con algunos de sus intrépidos colegas. 
 
Han preparado una proyección en power-point, que resume esta expedición de buena voluntad, que dentro de algunos momentos vamos a tener ocasión de admirar y disfrutar.   No comprende los once mil kilómetros pedaleados.   Sería fascinante verlo en su integridad.   Pero tendríamos que pasar aquí muchas horas.  Sólo abarca la parte concerniente al Perú, además de la salida en Quito y la llegada a Ushuaia.
 
La propia Susana se va a encargar de explicarnos los detalles de esta deslumbrante excursión, que en el Perú se inició cruzando ardientes arenas de los desiertos del Norte,  salpicados con manglares y algarrobos. 
 
Creo que hubo un momento en el que pudieron cambiar brevemente sus bicicletas por caballitos de totora, que los llevaron mar adentro, como los antiguos Mochicas.
 
Traspasaron la Cordillera y galoparon, en sus potros de hierro con pedales, a través del Callejón de Huaylas, teniendo como gigantesco y majestuoso testigo al nevado Huascarán, el pico más alto del Perú.
 
Continuaron por  vertientes andinas y penetraron en sectores de nuestra amazónica Selva Alta, para luego seguir presurosos por la Sierra Central, incursionando en el Perú profundo.
 
La capital del Imperio Inca, el Cuzco, les recibió con los brazos abiertos, como en todos los lugares de la dilatada ruta.  Por el Valle Sagrado de los Incas llegaron a Machu-Picchu, la mágica ciudad enclavada en las alturas de una montaña.
 
Sé que en cada sitio visitado, nuestros valientes y arriesgados expedicionarios tenían deseos de quedarse más tiempo, aliados con la Naturaleza y los pobladores que con cariño les rodeaban. 
 
Pero tenían que seguir, aunque se dieron tiempo para alternar con peruanos y peruanas, con raíces autóctonas de milenios. 
 
Y pudieron embelesarse con resplandecientes amaneceres andinos, y extasiarse con la puesta del Sol, que se hundía entre macizos cordilleranos con centelleantes fulgores como el oro de los Incas, mientras contemplaban el señorial vuelo de nuestra ave insignia, el cóndor.
 
Así llegaron hasta el Altiplano, al Lago Titicaca, de cuyas aguas, como cuenta la leyenda, surgieron Manco Cápac y Mama Ocllo, los fundadores del Imperio Incaico.
 
Susana va a explicarles con imágenes esta fantástica y cautivante travesía ciclística por el Perú.   Ella es Periodista y Arqueóloga;  ha sido Profesora de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Piura;  ha ganado concursos periodísticos y también competencias ciclísticas;   tiene una Maestría en Estudios Latinoamericanos;   y ahora prepara su Doctorado en la Universidad de Leiden.
 
Me ha comentado Susana que pronto regresará al Perú, invitada por la Universidad Católica y la de Cambridge, para participar en un Congreso sobre Linguística, Arqueología e Historia.  
   
La mamá de Susana, acá presente, la señora  Connie Tubée, en una época fue Cónsul Honoraria de Holanda en Arequipa, cargo que desempeñó con suma eficiencia y distinción.  Como Cónsul, o sea colega mía, la Sra. Tubee realizó una encomiable labor, mediante el incremento del comercio, las inversiones, el turismo e impulsando importantes programas de cooperación. 
 
Antes que Susana empiece su exposición, quisiera pedirle que se sirva presentar a su mamá y a sus compañeros de experiencia en esta hazaña deportiva y de amor al Perú. 
 
Renuevo el agradecimiento del Consulado y del Colegio Perú a Susana y colegas, y a todos ustedes por su gentil presencia.
 
Les deseamos un muy feliz 28 de Julio.
 
Muchas gracias!